EFRAIN BARBOSA: 
UN FISICO GRACIAS A LA LUZ

 

Por: Diana Otálora y Cielo Rojas (1997)

 


Efraín Barbosa nació en mayo de 1947 en Bogotá. Su  padre trabajó mucho para sacar adelante a él y a sus seis hermanos, mientras su madre se dedicó a cuidarlos y a brindarles su amor. En su infancia su educación básica fue conservadora, ya que asistió a colegios religiosos.  A los 16 años ingresó a la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá, como estudiante de  la carrera de Física. Ya muy joven ocupó cargos directivos en el Departamento de Física: la dirección del Departamento, la Dirección de Programas Curriculares  y años más tarde la jefatura de la sección de Física Atómica y  Molecular. Luego se dedicó por completo a la investigación y la enseñanza de la Física en nuestra Alma Mater. Se casó con Mari Yoshida, también física de profesión, con quien tuvo dos hijos..

 

Su gusto por la física se debe a una pregunta, que le surgió desde muy pequeño: ¿Qué es la luz?.Y por esto  decidió estudiar física. Durante sus estudios siempre  le llamaron la atención las  Teorías de Maxwell sobre las ondas electromagnéticas, las cuales parcialmente le sirvieron para disipar su interrogante. Por ser la luz una onda electromagnética tuvo que profundizar en la estructura del átomo y esta fue una base para muchos de sus proyectos. Por razón de sus intereses académicos o de sus trabajos de docencia e investigación viajó a países como Japón, Alemania, Estados Unidos, Brasil, Chile e Italia, a participar en seminarios, congresos, cursos de especialización y trabajos de investigación.En Italia conoció a la persona que más admira: Abdus Salam (de Pakistán), fundador del Centro Internacional de Física de Trieste, en donde los físicos de países desarrollados pueden tener contacto con los físicos de países en vía de desarrollo. Debido a labor desarrollada en el Instituto de Física de Trieste ha sido posible, que muchos físicos de países del tercer mundo puedan continuar sus labores científicas sin tener que emigrar de sus respectivas naciones. Allí conoció a un profesor alemán, Herbert Walther, con quien trabajó en el tema de espectroscopia láser. Esto le permitió profundizar aún más en el estudio de la estructura de los átomos, y cómo éstos emiten la luz.

Su último trabajo de investigación se titula: “Radiación de energía negativa y la interpretación probabilística de la mecánica cuántica”, en el cual él busca una interpretación alternativa de la mecánica cuántica. Afirma, que ya no está satisfecho con la interpretación probabilística ortodoxa de la física cuántica. Durante su  vida se ha dedicado también intensivamente a desarrollar proyectos docentes entre los cuales se pueden nombrar múltiples programas de computador con fines didácticos, y afirma, que ”el computador es una herramienta vital para la enseñanza”.

 

Para Efraín Barbosa, el descubrimiento que revolucionó la física del presente siglo fue el modelo de Bohr, aun cuando le enseña a sus estudiantes que dicho modelo es muy malo. Afirma, que en su momento fue extraordinario y que desencadenó muchos más descubrimientos. Es muy amante de la tecnología. Le gustan mucho todos los dispositivos modernos. Uno de los dispositivos, que más le ha gustado ha sido el tubo de rayos catódicos, base de tantos aparatos útiles en la vida moderna, el televisor entre otros. Otro que le gusta mucho es el láser. Aunque no son inventos propiamente de física, el computador y el internet, han contribuido al desarrollo de la Ciencia.

 

Su tiempo libre lo dedica a la física, a la jardinería —tiene un jardín de más de 200 m2— y a la computación. Su afición por esta última se debe a que desde muy joven tuvo contacto con los “monstruos gigantes” (computadores de la época) mientras estudiaba en la UN. Por esto tiene en su casa  seis computadores conectados en red de los cuales cuatro están prendidos simultáneamente y realizando cosas diferentes.

 

Algunas veces le quita tiempo a la calificación de exámenes para dedicarse al simulador de vuelo y hacer maravillas con él. Por ejemplo aterrizar en Pasto o en Málaga.

 

También se ha interesado en los últimos años en el estudio de la política. Normalmente una persona es comunista a los 20 años, liberal a los 30 y conservador a los 40. Pero él hizo lo contrario. Sus amigos le decían  que el que a los 20 años no era comunista, era porque no tenía corazón, y el que a los 30  seguía siéndolo no tenía cerebro; entonces él respondía que no tenía  ni corazón ni cerebro. Dice: “Pasé de comprar libros caros de física a libros baratos de política”.

 

Problemática de la UN

 

Referente a este tema relata un poco la historia de la universidad estatal. Nombra a Guillermo Von   Humboldt, fundador de la Universidad de Berlín, como precursor de ideas como: “la enseñanza y el aprendizaje deben obedecer únicamente a la razón y no a intereses particulares” y “la docencia y la investigación no deben estar separadas”. Estas ideas promovieron la educación estatal en Europa. Dice que la política que se impone actualmente es el neoliberalismo, la cual entrega muy pocos elementos a los ciudadanos. Según Barbosa, la Universidad Nacional está influenciada por la universidad americana y por la herencia española, que tenía una educación religiosa y privada, pues se ha tenido a la educación como un negocio. Afirma: “Creo firmemente, que el estado debe responsabilizarse de la educación a todos los niveles, tal como en Europa Occidental y algunos países de otros continentes”.

El neoliberalismo tiene como objetivo acabar con la educación estatal, por lo tanto está en contra de sus políticas. En el caso de la UN, el estado debe apoyar los proyectos, que allí se desarrollan porque aunque económicamente no son rentables, se deben hacer en pro del conocimiento. Barbosa sitúa la fundación de la UN en la época de Alfonso López Pumarejo, pues fue él quien, no solamente dio las condiciones para la existencia de un campus universitario adecuado, sino para una academia adecuada.

 

En su estudio de los proyectos aprobados recientemente por el congreso, observa que el presupuesto para la educación es cada vez más bajo (en comparación con el presupuesto destinado para la guerra), pero aún ve con optimismo la universidad: “Regresaremos a un estado en el que el gobierno se preocupe por su gente”.